La Biografía completa de Alberto Durero

“Algunos piensan que conocen a todos, cuando en realidad no se conocen a sí mismos.”

Alberto Durero o Albrecht Dürer (1471-1528) es un pintor y grabador Alemán. Hijo de orfebre Húngaro, establecido en Nuremberg, Durero abandonó pronto el aprendizaje del arte de su padre, se ejercitó en el dibujo, la pintura y el grabado en el taller del pintor M.Wolgemut.

Completó su formación en los numerosos viajes realizados por Suiza, Alsacia y Lorena durante los años 1490 y 1494 y en los viajes posteriores y sucesivos a Italia entre 1494 y 1505, los cuales le dieron la oportunidad de conocer íntegramente las obras del Renacimiento Italiano. Entre estas fechas hay que intercalar su boda en 1494 que fue una boda poco feliz.

Pintor importante por sus trascendencias en los pintores que años más tarde se verían influenciados por él.

Su obra pictórica y sus grabados (repartidos por todo el mundo) son una muestra palpable de la evolución de Durero en todos los campos (tanto en lo profesional como en lo personal).

Para hablar del estilo de Durero, hay que referirse a dos teorías: una, la que le considera el máximo representante del Renacimiento Alemán, y la otra, que le considera como a la culminación del Gótico y una introducción en el Renacimiento, es decir, como figura de transición. Para no decantarnos por ninguna teoría, estudiaremos su estilo siguiendo su producción pictórica y de grabados y así, a la vez, seguiremos su evolución.

Me veo obligado a hacer una clara diferencia entre grabado y pintura:

Mientras sus grabados siguen con la tradición gótica que se observa en la búsqueda de la expresividad, los detalles pintorescos, en como se forman los contornos, modelando por medio de gruesos rayados y con una intensidad dramática propia del mundo Germánico. Entre los grabados más famosos destacamos: El Caballero y la Muerte, La Melancolía, San Jerónimo o Escenas de Pasión, Jesús entre los Doctores... ; en algunos grabados observamos unos cambios debidos en su mayoría a los viajes realizados a Italia como que introducía cuerpos conmovedores, de un sentimiento pagano que acercaba a estos la dulzura Veneciana.

A la vez, su pintura sigue una pequeña evolución debido a cómo se realizó su formación: viajando. En un principio nos encontramos una pintura con claras características pervivientes del Gótico. Tras sus viajes por Flandes e Italia comenzarán a desarrollarse en él características renacentistas como una atención a la naturaleza, la mirada preocupante e interrogante que nos muestra en sus autorretratos, el idealismo, el sentimiento (que aparece de repente en la figura de Adán y Eva que revelan una manifiesta ingenuidad ante la belleza del cuerpo humano), el paganismo (que no se volverá a repetir), colores esmaltados, predominio del dibujo sobre el color, una pincelada angulosa. Mas tarde al pintar “Los Cuatro Apóstoles” renuncia a algunas características anteriormente dichas por figuras grandes, monumentales, y fuertes que nos recuerdan a las estatuas clásicas. Cierto es que llegó a un clasicismo puramente renacentista con mucho naturalismo. Cabe destacar que Durero realizó todos su cuadros sobre lienzo, con un gran dominio de la técnica, una gran paleta de colores, mediante composiciones simples, serenas, equilibradas... todo esto típico del renacimiento.

Lo anteriormente dicho nos hace de Durero un personaje difícil de encasillar en un estilo concreto.

Durero es un hombre inquieto, incansable, curioso y tremendamente enamorado del arte Italiano.

Como observación, se destacan sus numerosos tratados sobre las proporciones humanas, en donde expone sus teorías para conseguir este equilibrio.

Durero es un autor que a pesar de tener una pintura con unas características propias a las que se le pueden atribuir muchas influencias, le podemos enmarcar dentro del movimiento renacentista.

El Renacimiento surge en Italia en el siglo XV, que es la era de los descubrimientos geográficos, las conquistas, el principio de la pérdida de poder de la Iglesia y la aparición de los nacionalismos.

Es un movimiento que rige culto a la antigüedad y a los autores clásicos. La verdad es que el Renacimiento es un movimiento puramente Italiano y nos es muy difícil hablar de un Renacimiento puro fuera de aquí. En países como Alemania (de donde procede Durero), los Países Bajos y otros Europeos, el Renacimiento no marcará excesivamente los cánones a seguir; cierto es que fue en la pintura donde las directrices fueron más seguidas.

Siempre se ha dicho que el arte es el mejor reflejo de la situación tanto política como económica, social y religiosa de un país, y hay que reseñar que en Alemania en estos momentos se vive un periodo de cierta incertidumbre e inquietud debido a los problemas políticos y religiosos que están comenzando a amenazarla.

Estos problemas se ven reflejados en todo el arte, destacando sobre todo la pintura, pues no obstante y junto a la escultura son estas las que permiten expresar mejor los sentimientos del artista.

Durero será una clara muestra de esto último.

El Renacimiento vivirá su apogeo en la segunda fase (siglo XVI) en donde Roma sería la capital de producción y se volverían a revivir a los grandes autores, y su decadencia comenzaría en la segunda mitad del siglo XVII, en donde se cayó en una estética formalista y que dejaría paso al Barroco.